{"id":57,"date":"2023-08-17T16:53:29","date_gmt":"2023-08-17T16:53:29","guid":{"rendered":"https:\/\/comprarlsdmexico.com\/?p=57"},"modified":"2023-08-17T16:53:29","modified_gmt":"2023-08-17T16:53:29","slug":"potencial-terapeutico-de-los-alucinogenos-en-las-cefaleas-una-revision-teorica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/comprarlsdmexico.com\/index.php\/2023\/08\/17\/potencial-terapeutico-de-los-alucinogenos-en-las-cefaleas-una-revision-teorica\/","title":{"rendered":"Potencial terape\u0301utico de los alucino\u0301genos en las cefaleas: una revisio\u0301n teo\u0301rica"},"content":{"rendered":"<div id=\"article-front\" class=\"front\">\n<p class=\"categoria\">ART\u00cdCULOS TE\u00d3RICOS O DE REVISI\u00d3N<\/p>\n<div>\n<p class=\"title\">Potencial terape\u0301utico de los alucino\u0301genos en las cefaleas: una revisio\u0301n teo\u0301rica<\/p>\n<\/div>\n<div>\n<p class=\"trans-title\">Therapeutic potential of hallucinogens in headaches: a theoretical review<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"autores\">Laura\u00a0Collantes<sup><a href=\"https:\/\/scielo.isciii.es\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1989-38092021000100004#aff1\">1<\/a>\u00a0\u00a0<\/sup>, J Francisco\u00a0Navarro<sup><a href=\"https:\/\/scielo.isciii.es\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1989-38092021000100004#aff2\">2<\/a>\u00a0<\/sup><\/div>\n<div class=\"autores\"><\/div>\n<p class=\"aff\"><a name=\"aff1\"><\/a><sup>1<\/sup>Facultad de Psicolog\u00eda y Logopedia, Universidad de M\u00e1laga<\/p>\n<p class=\"aff\"><a name=\"aff2\"><\/a><sup>2<\/sup>Facultad de Psicolog\u00eda y Logopedia, Universidad de M\u00e1laga<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"abstract\">\n<p class=\"sec\"><a name=\"Resumen\"><\/a>RESUMEN<\/p>\n<p>Los alucin\u00f3genos incluyen a un grupo heterog\u00e9neo de sustancias que provocan cambios en la percepci\u00f3n sensorial, el pensamiento y la consciencia. El potencial terap\u00e9utico de diversas drogas alucin\u00f3genas est\u00e1 recibiendo un inter\u00e9s creciente en los \u00faltimos a\u00f1os. En este trabajo presentamos una revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica centrada en el posible uso de los alucin\u00f3genos (LSD, psilocibina y ketamina) en el tratamiento y prevenci\u00f3n de las cefaleas. Para ello, se ha realizado una b\u00fasqueda (sin l\u00edmite temporal) en las bases de datos de Web of Sciences, Scopus y Pubmed, adem\u00e1s de una b\u00fasqueda manual en las referencias de los art\u00edculos. Los resultados constatan la eficacia del LSD, especialmente a nivel profil\u00e1ctico, mientras que la ketamina podr\u00eda ser de utilidad para abortar los ataques agudos y la psilocibina ha demostrado ser efectiva en ambos aspectos. Los estudios existentes se han llevado a cabo principalmente en pacientes con migra\u00f1a y con cefalea en racimos, entre otros tipos de cefaleas. Asimismo, se se\u00f1alan diversas limitaciones metodol\u00f3gicas que pueden dificultar la generalizaci\u00f3n de los resultados, y se sugiere la necesidad de realizar futuras investigaciones en este campo emergente.<\/p>\n<p><b>Palabras clave\u00a0<\/b>alucin\u00f3genos; migra\u00f1a; cefalea en racimos; psilocibina; LSD; ketamina<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"trans-abstract\">\n<p class=\"sec\"><a name=\"Abstract\"><\/a>ABSTRACT<\/p>\n<p>Hallucinogens include a heterogeneous group of substances that cause changes in sensory perception, thought, and consciousness. In recent years, there has been increasing interest in the therapeutic potential of various hallucinogenic drugs. We present a literature review of the use of hallucinogens (LSD, psilocybin, and ketamine) in the treatment and prevention of headaches. Thus, we conducted a search (with no time limit) of the Web of Sciences, Scopus, and Pubmed databases, in addition to a manual search in the references of the articles. Results confirm the efficacy of LSD, especially in prophylaxis, ketamine could be useful to abort acute attacks, and psilocybin has been shown to be effective in both aspects. Available studies have been conducted mainly in patients with migraine and cluster headaches, among other types of headache disorders. Several methodological limitations are noted that may make it difficult to generalize the results. The need for future research in this emerging topic is suggested.<\/p>\n<p><b>Keywords\u00a0<\/b>hallucinogens; migraine; cluster headache; psilocybin; LSD; ketamine<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"article-body\" class=\"body\">\n<div class=\"section\"><a name=\"idp2319472\"><\/a><\/p>\n<p class=\"sec\">INTRODUCCI\u00d3N<\/p>\n<p>El t\u00e9rmino alucin\u00f3geno proviene de la palabra en lat\u00edn alucinari, con el significado de &#8220;vagar por la mente&#8221;, as\u00ed como tambi\u00e9n encontramos &#8220;psicod\u00e9lico&#8221; como sin\u00f3nimo, derivado de las palabras griegas psyche (mente) y delos (visible) (McGeeney, 2013). Bajo su definici\u00f3n recoge a un grupo de sustancias susceptibles de producir cambios significativos en la percepci\u00f3n sensorial (visual, auditiva, t\u00e1ctil y\/u olfatoria) y en el pensamiento, sin reducir el nivel de conciencia, simplemente alter\u00e1ndola a trav\u00e9s de la percepci\u00f3n de sensaciones, cogniciones y afectos an\u00f3malos (Whelan &amp; Johnson, 2018).<\/p>\n<p>El uso hist\u00f3rico de setas alucin\u00f3genas nos remonta a cientos de a\u00f1os atr\u00e1s, introduci\u00e9ndonos en la cultura Maya y Azteca de M\u00e9xico, as\u00ed como en la cultura de los indios mazatecos del sur mexicano. Este primer uso de las plantas psicod\u00e9licas ten\u00eda diversos prop\u00f3sitos, incluyendo el religioso, el cultural, recreacional y, el m\u00e1s relevante para nosotros, el medicinal (Yamin\u2010Pasternak, 2010). Otro aspecto hist\u00f3rico destacable est\u00e1 relacionado con su acci\u00f3n en la psicoterapia, emple\u00e1ndose como afianzamiento de la relaci\u00f3n terap\u00e9utica y como asistencia en la exploraci\u00f3n de la &#8220;experiencia interior&#8221; durante la sesi\u00f3n (Whelan &amp; Johnson, 2018). De modo que los psicod\u00e9licos se usaron en entornos cl\u00ednicos y de investigaci\u00f3n con resultados alentadores en cuanto al tratamiento de enfermedades mentales y al de los trastornos por consumo de sustancias. Sin embargo, al mismo tiempo surgieron preocupaciones sobre el posible abuso y efectos adversos, adem\u00e1s de la asociaci\u00f3n de los psicod\u00e9licos con el movimiento de la contracultura. As\u00ed, comenz\u00f3 la fiscalizaci\u00f3n de los psicod\u00e9licos, prohibi\u00e9ndose en gran medida en Estados Unidos en 1970, e impidiendo la investigaci\u00f3n sobre su potencial terap\u00e9utico. Tras d\u00e9cadas en las que la investigaci\u00f3n en esta l\u00ednea permaneci\u00f3 congelada, recientemente ha habido un resurgimiento en el inter\u00e9s por estas sustancias, aunque limitando el acceso a algunos grupos de investigadores (Barnett &amp; Greer, 2021).<\/p>\n<p>Las investigaciones que han podido realizarse con los alucin\u00f3genos se han centrado en diferentes \u00e1mbitos, entre ellos, encontramos su posible utilidad cl\u00ednica en el tratamiento de las cefaleas. Concretamente, la migra\u00f1a es uno de los problemas de dolor de cabeza m\u00e1s comunes, aproximadamente con una prevalencia del 15% y situado entre los tres trastornos m\u00e1s discapacitantes en el mundo. Existen numerosos tratamientos que se usan hoy en d\u00eda, aunque a\u00fan se necesitan avances que permitan incrementar la eficacia y disminuir los efectos secundarios. La investigaci\u00f3n reciente sugiere que ciertos alucin\u00f3genos como el LSD o la psilocibina pueden tener un impacto positivo para la migra\u00f1a, adem\u00e1s de una reducci\u00f3n en la latencia de eficacia, de modo que resultar\u00edan necesarias un menor n\u00famero de dosis (Schindler et al., 2020).<\/p>\n<p>Otro tipo de cefalea reconocida por su gravedad es la cefalea en racimos, a veces considerada como la m\u00e1s dolorosa de todos los tipos de dolor de cabeza (Sewell et al., 2006) y conocida por el nombre de &#8220;dolor de cabeza del suicidio&#8221; (Robbins, 2013). Tiene una prevalencia baja en la poblaci\u00f3n mundial, representando el 1,5% del total de pacientes con dolor de cabeza, predominando especialmente en el sexo masculino y con un comienzo habitual entre los 20 y los 40 a\u00f1os. (Sewell et al., 2006; Sempere et al., 2006). La cefalea en racimos se clasifica normalmente en dos categor\u00edas: epis\u00f3dica, con periodos de remisi\u00f3n de m\u00e1s de un mes y cr\u00f3nica, cuando dura m\u00e1s de un a\u00f1o y tiene periodos de remisi\u00f3n inferiores a un mes (Sempere et al., 2006). Se manifiesta en forma de severos ataques de dolor durante un tiempo que se estima entre los 15 y los 180 minutos, y se acompa\u00f1a de s\u00edntomas auton\u00f3micos ipsilaterales craneales (Headache Classification Committee of the International Headache Society [IHS], 2013).<\/p>\n<p>Aunque no hay cura conocida para la cefalea en racimos, en ocasiones se pueden prevenir los ataques, as\u00ed como provocar su interrupci\u00f3n con una relativa eficacia. Los principales tratamientos que se usan para abortar el ataque son el ox\u00edgeno y el sumatript\u00e1n, mientras que el verapamilo, las sales de litio y los corticoides son las principales recomendaciones a nivel preventivo (Preedy, 2016; Sewell et al., 2006). Sin embargo, estos tratamientos son ineficaces en algunos casos y, por lo general, no hay medicaci\u00f3n para terminar eficazmente un periodo de cefalea en racimos, as\u00ed como para prolongar el periodo de remisi\u00f3n. El tratamiento quir\u00fargico puede ser una de las opciones para los pacientes que no responden a este tratamiento estandarizado, incluyendo tambi\u00e9n la estimulaci\u00f3n cerebral profunda o la estimulaci\u00f3n del nervio occipital. No obstante, este tratamiento de cirug\u00eda cerebral puede tener complicaciones especialmente graves (Leone et al., 2006). De este modo, algunos pacientes han optado por el LSD o por la psilocibina para paliar este grave dolor de cabeza (Sewell et al., 2006). Algunos estudios de car\u00e1cter epidemiol\u00f3gico han ido enfocados en esta l\u00ednea, investigando el uso de las drogas ilegales en pacientes afectados de cefalea en racimos (Donnet et al., 2007). Por lo general se ha observado una mayor frecuencia en el uso de la poblaci\u00f3n que sufre dicho dolor de cabeza, aunque sigue sin establecerse si es debido a una mejor\u00eda real de los s\u00edntomas, a una respuesta placebo, a la convicci\u00f3n del paciente o a antecedentes fisiopatol\u00f3gicos comunes entre la cefalea en racimos y las conductas adictivas como el consumo de drogas (De Coo et al., 2019).<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, debemos mencionar a la ketamina, un derivado de la fenciclidina y uno de los f\u00e1rmacos que se utilizan como anest\u00e9sico general, siendo de los pocos f\u00e1rmacos anest\u00e9sicos intravenosos que muestran un efecto analg\u00e9sico. Dicho efecto tiene lugar a dosis bajas y consigue inhibir la transferencia del dolor al SNC, lo que puede ser relevante ante determinadas circunstancias m\u00e9dicas que provoquen cefalea (Han et al., 2013). Por otro lado, tambi\u00e9n se ha examinado el efecto de la ketamina sobre la interrupci\u00f3n de la migra\u00f1a, centr\u00e1ndose los primeros estudios en un contexto ambulatorio en el cual evaluaron la ketamina a trav\u00e9s de diversas v\u00edas de administraci\u00f3n y para diferentes causas de migra\u00f1a, con resultados variables (Bilhimer et al., 2020).<\/p>\n<div class=\"section\"><a name=\"idp2334048\"><\/a><\/p>\n<p class=\"sub-subsec\"><em>Mecanismo de acci\u00f3n del LSD<\/em><\/p>\n<p>El LSD es un agonista serotonin\u00e9rgico (perteneciente al grupo de las indolaminas) que fue sintetizado por primera vez por Albert Hofmann en 1938, pasando inadvertido hasta 1943, cuando el investigador descubri\u00f3 sus propiedades alucin\u00f3genas (McGeeney, 2013). Se ha hipotetizado que act\u00faa inhibiendo el disparo de las c\u00e9lulas de serotonina, al mismo tiempo que evita que sus receptores postsin\u00e1pticos sean regulados al alza o a la baja. Passie et al. (2008) han se\u00f1alado que el LSD act\u00faa como un agonista de los autorreceptores de serotonina en los receptores 5-HT1A del locus coeruleus, de los n\u00facleos del rafe y de la corteza. Tambi\u00e9n act\u00faa como agonista parcial en el receptor postsin\u00e1ptico 5-HT1A, adem\u00e1s de exhibir una afinidad elevada por otros subtipos de este receptor (5-HT1B, 5-HT1D y 5-HT1E). Sin embargo, sus efectos alucin\u00f3genos se han ligado a su actividad como agonista sobre el receptor 5-HT2 (caracter\u00edstica compartida por otros alucin\u00f3genos pertenecientes al grupo de las indolaminas), de manera que la dosis del alucin\u00f3geno correlaciona con su respectiva acci\u00f3n sobre dicho receptor. La mayor\u00eda de los datos se\u00f1alan espec\u00edficamente al receptor 5-HT2A, aunque no podemos descartar un efecto sobre el 5-HT2C. La activaci\u00f3n de los receptores 5-HT2A tiene lugar principalmente en las c\u00e9lulas piramidales neocorticales, produciendo un aumento en los niveles de glutamato corticales e influyendo indirectamente en los receptores NMDA, lo que puede conducir a una alteraci\u00f3n entre la transmisi\u00f3n de la zona cortical con zonas subcorticales.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"section\"><a name=\"idp2294096\"><\/a><\/p>\n<p class=\"sub-subsec\"><em>Mecanismo de acci\u00f3n de la psilocibina<\/em><\/p>\n<p>La psilocibina se obtiene a partir de diferentes hongos, habi\u00e9ndose descrito m\u00e1s de 100 especies de hongos que la contienen, muchos de ellos pertenecientes al g\u00e9nero Psilocybe. Al igual que el LSD, tiene como diana farmacol\u00f3gica a los receptores serotonin\u00e9rgicos, por lo que tambi\u00e9n es una sustancia alucin\u00f3gena perteneciente al grupo de las indolaminas. Es considerado un prof\u00e1rmaco, ya que tras su administraci\u00f3n se metaboliza a trav\u00e9s de una desfosforilaci\u00f3n, dando lugar a la psilocina, siendo as\u00ed farmacol\u00f3gicamente activa. Se caracteriza principalmente por su actividad como agonista del receptor postsin\u00e1ptico 5-HT2 y, aunque no parece explicar completamente todos sus efectos (Winter et al., 2007), se considera el mecanismo responsable de las alucinaciones visuales cuando la activaci\u00f3n tiene lugar en la capa V de la corteza prefrontal medial (mPFC). Espec\u00edficamente, un estudio encontr\u00f3 que la administraci\u00f3n de la psilocibina disminuy\u00f3 los valores de la onda alfa en la exploraci\u00f3n electroencefalogr\u00e1fica (EEG), adem\u00e1s de disminuir los potenciales evocados visuales N170, asociados a la aparici\u00f3n de las alucinaciones (Kometer et al., 2013).<\/p>\n<p>Por otra parte, al igual que el LSD, la psilocibina no muestra afinidad espec\u00edfica por los receptores de glutamato, sin embargo, son modulados indirectamente por su actividad serotonin\u00e9rgica. Los trabajos realizados con tomograf\u00eda por emisi\u00f3n de positrones (PET) han demostrado que, tras la administraci\u00f3n aguda de psilocibina, se produce un hipermetabolismo de glutamato a nivel de la corteza medial frontolateral y frontal (Carhart-Harris et al., 2013).<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"section\"><a name=\"idp2298688\"><\/a><\/p>\n<p class=\"sub-subsec\"><em>Mecanismo de acci\u00f3n de la ketamina<\/em><\/p>\n<p>La ketamina es un anest\u00e9sico que pertenece al grupo de las arilhexilaminas. Esta sustancia, cuando es consumida a altas dosis, act\u00faa antagonizando a los receptores de NMDA de manera no competitiva, lo que se ha relacionado con sus efectos psicodisl\u00e9pticos (Tyler et al., 2007). Concretamente, antagoniza los receptores NMDA de las interneuronas de GABA inhibitorias en la corteza prefrontal medial, desinhibiendo a las neuronas piramidales y, en \u00faltima instancia, aumentando el glutamato extracelular. (De Gregorio et al., 2018).<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de este mecanismo de acci\u00f3n, la ketamina muestra afinidad por los receptores opioides, de serotonina (especialmente a los receptores 5-HT1 y 5-HT2), muscar\u00ednicos (Tiger et al., 2020), as\u00ed como tambi\u00e9n interact\u00faa con la dopamina (D2) y con los bloqueadores de los canales de sodio (Peltoniemi et al., 2016). Es importante destacar que la ketamina tambi\u00e9n act\u00faa liberando catecolaminas e inhibiendo su recaptaci\u00f3n cuando se administra a dosis bajas (Bakhsh &amp; Greer, 2021).<\/p>\n<p>El objetivo de este trabajo es revisar la evidencia disponible en relaci\u00f3n con la posible utilidad de sustancias con propiedades psicod\u00e9licas (LSD, psilocibina, ketamina) en el tratamiento de las cefaleas.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"section\"><a name=\"idp2354320\"><\/a><\/p>\n<p class=\"sec\">METODOLOG\u00cdA<\/p>\n<p>Para la realizaci\u00f3n de esta revisi\u00f3n te\u00f3rica se utilizaron las bases de datos de Web of Sciences, Scopus y Pubmed, sin l\u00edmite temporal, utilizando los siguientes descriptores: \u00abpsilocybin\u00bb, \u00abLSD\u00bb, \u00abketamine\u00bb, \u00abmigraine\u00bb, \u00abcluster\u00bb, \u00abheadache\u00bb y \u00abhallucinogens\u00bb, los cuales fueron aplicados al t\u00edtulo, resumen y palabras clave. La b\u00fasqueda se complet\u00f3 con la revisi\u00f3n manual de las referencias de art\u00edculos, con objeto de identificar trabajos pertinentes para esta revisi\u00f3n que no se hubieran detectado.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"section\"><a name=\"idp2356304\"><\/a><\/p>\n<p class=\"sec\">RESULTADOS<\/p>\n<div class=\"section\"><a name=\"idp2357216\"><\/a><\/p>\n<p class=\"sub-subsec\"><em>Psilocibina y LSD<\/em><\/p>\n<p>En la\u00a0<a href=\"https:\/\/scielo.isciii.es\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1989-38092021000100004#gt1\">Tabla 1<\/a>\u00a0se recogen los estudios que han examinado el potencial terap\u00e9utico de la psilocibina y el LSD en el tratamiento de las cefaleas. A continuaci\u00f3n, se detallan los aspectos m\u00e1s relevantes de cada uno de ellos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"table-wrap\"><a name=\"gt1\"><\/a><\/p>\n<p class=\"label_caption\"><span class=\"label\">Tabla 1. \u00a0<\/span><span class=\"caption\">Caracteri\u0301sticas de los estudios con LSD y psilocibina \u00a0<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/scielo.isciii.es\/img\/revistas\/ep\/v14n1\/\/1989-3809-ep-14-01-00030-gt2.png\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" class=\"graphic\" src=\"https:\/\/scielo.isciii.es\/img\/revistas\/ep\/v14n1\/\/1989-3809-ep-14-01-00030-gt2.png\" \/><\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Uno de los primeros trabajos al respecto fue realizado veinte a\u00f1os despu\u00e9s del descubrimiento del LSD. Sicuteri (1963) realiz\u00f3 un estudio preliminar en el que us\u00f3 LSD y derivados, como el 2-Bromo-LSD, observando cierta eficacia para las cefaleas tras su administraci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el resurgimiento de las investigaciones con alucin\u00f3genos, Sewell et al. (2006) entrevistaron a 53 pacientes con cefalea en racimos, quienes analizaron el tratamiento utilizado y su valoraci\u00f3n acerca de la eficacia. Para abortar el ataque de cefalea la psilocibina fue efectiva en un 85% de los participantes; solo dos personas usaron LSD, siendo efectivo en un 50%. En cuanto al tratamiento profil\u00e1ctico, la psilocibina se catalog\u00f3 de eficaz en un 52% y de parcialmente efectivo en un 18%; ocho tomaron LSD con una eficacia del 88%. Por \u00faltimo, se recogi\u00f3 la extensi\u00f3n del periodo de remisi\u00f3n, lo que result\u00f3 eficaz en el 91% de pacientes que consumieron psilocibina y en un 80% de los que consumieron LSD. Adem\u00e1s, se observ\u00f3 que una sola dosis de LSD era suficiente para inducir de un periodo de remisi\u00f3n y raramente se necesitaron tres dosis de psilocibina. Cabe destacar que todas las dosis fueron subalucin\u00f3genas.<\/p>\n<p>En un estudio posterior (Karst et al., 2010), el inter\u00e9s se volvi\u00f3 a centrar en el 2-Bromo-LSD y, partiendo del estudio preliminar de Sicuteri (1963), usaron el mismo rango de dosis. La sustancia se les administr\u00f3 a cinco pacientes con cefaleas en racimos (uno de ellos epis\u00f3dica y el resto cr\u00f3nica), una vez cada cinco d\u00edas hasta un total de tres dosis. El paciente con cefalea en racimos epis\u00f3dica se mantuvo en remisi\u00f3n hasta la fecha de publicaci\u00f3n de dicho estudio. Dos de los pacientes que sufr\u00edan cefalea en racimos cr\u00f3nica afirmaron experimentar una reducci\u00f3n relevante en cuanto a la frecuencia de sus ataques, incluyendo una remisi\u00f3n durante m\u00e1s de un mes (pasando as\u00ed al subtipo de cefalea en racimos epis\u00f3dica). En cuanto a otro de los pacientes, se produjo una disminuci\u00f3n de la frecuencia de los ataques dejando de usar el tratamiento estandarizado, no obstante, no pas\u00f3 un mes completo de remisi\u00f3n y se produjo un aumento en la frecuencia de los ataques unos seis meses despu\u00e9s del tratamiento. Esta reducci\u00f3n tan relevante de los s\u00edntomas no se produjo en el \u00faltimo paciente, aunque s\u00ed indic\u00f3 una disminuci\u00f3n de la intensidad de los ataques de aproximadamente un 30% en los primeros cuatro meses. Probablemente tambi\u00e9n pudo haber influido que el paciente siguiera consumiendo alcohol, puesto que es un desencadenante conocido y com\u00fan de estos ataques.<\/p>\n<p>Pese a estos alentadores resultados, en varios estudios (Griffiths et al., 2006; Griffiths et al., 2008), aunque no se evalu\u00f3 el dolor de la cabeza de manera espec\u00edfica, algunos de los participantes informaron de manera espont\u00e1nea un aumento en el dolor de cabeza tras la administraci\u00f3n de psilocibina. Por este motivo, Johnson et al. (2012) decidieron analizar el efecto de la psilocibina en voluntarios sanos, con diferentes dosis en un estudio a doble ciego y con un dise\u00f1o cruzado. La cefalea tuvo lugar, significativamente, en un n\u00famero mayor de participantes en cada dosis de psilocibina en comparaci\u00f3n con el placebo. La gravedad de las cefaleas entre los que informaron de la misma estuvo relacionada con la dosis, aunque todos los dolores de cabeza fueron calificados como leves o moderados, de manera que ning\u00fan participante consider\u00f3 que el dolor fuera severo con ninguna de las dosis.<\/p>\n<p>La siguiente investigaci\u00f3n relevante (Schindler et al., 2015) se realiz\u00f3 en forma de encuesta a pacientes que sufr\u00edan cefalea en racimos. En cuanto a la interrupci\u00f3n del ataque encontraron que la psilocibina se catalog\u00f3 como m\u00e1s eficaz que los triptanes usados, el tript\u00e1n intranasal y el ox\u00edgeno, pero no m\u00e1s que la inyecci\u00f3n de un tript\u00e1n. Con respecto a la prevenci\u00f3n, describieron a la psilocibina y al LSD como m\u00e1s efectivos de manera significativa que el verapamilo, la prednisona y la metisergida, mientras que la eficacia de la psilocibina y el LSD no fue estad\u00edsticamente diferente, al igual que no se diferenciaron del 2-Bromo-LSD, pero s\u00ed resultaron m\u00e1s eficaces que el LSA y el DMT. Cabe subrayar que las dosis no fueron alucin\u00f3genas, lo cual no rest\u00f3 eficacia.<\/p>\n<p>Por otra parte, ante la existencia de asociaciones y foros online sobre cefaleas, Andersson et al. (2017) analizaron 13 temas acerca de la migra\u00f1a y 19 acerca de la cefalea en racimos. Los autores concluyen que los pacientes se suelen encontrar desesperados y vulnerables, considerando las sustancias ilegales como \u00faltimo recurso para su dolor. Por lo general, hay poco o ning\u00fan inter\u00e9s por los efectos psicodisl\u00e9pticos de estas sustancias, de manera que dichos efectos son tolerados o evitados usando dosis subalucin\u00f3genas. Principalmente, la psilocibina, el LSD y las triptaminas psicod\u00e9licas (como DMT) resultaron eficaces como profilaxis y tratamiento abortivo tanto de la cefalea en racimos como de las migra\u00f1as, de manera que informaron de un descenso significativo en la frecuencia y en la intensidad de los ataques en ambos casos, mientras que algunos pacientes experimentaron una remisi\u00f3n completa. Sin embargo, los pacientes sol\u00edan seguir manteniendo el consumo de alucin\u00f3genos algunas veces al a\u00f1o a fin de seguir en ese estado.<\/p>\n<p>Recientemente, Schindler et al. (2020) han explorado los efectos de la psilocibina en un estudio a doble ciego realizado en pacientes con migra\u00f1a. En la primera sesi\u00f3n experimental todos los sujetos recibieron placebo, y en la segunda psilocibina. La frecuencia de las migra\u00f1as disminuy\u00f3 con la psilocibina significativamente en comparaci\u00f3n con el placebo, adem\u00e1s de reducir la gravedad del dolor y el deterioro funcional, aunque no se encontraron diferencias significativas en cuanto a la duraci\u00f3n de los ataques. Corroborando lo observado por Johnson et al. (2012), el segundo ataque de migra\u00f1a se produjo en un tiempo significativamente menor tras la psilocibina. Conviene destacar que en las dos semanas evaluadas se produjo la mejor\u00eda tras una \u00fanica administraci\u00f3n de una dosis baja de psilocibina.<\/p>\n<p>En la\u00a0<a href=\"https:\/\/scielo.isciii.es\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1989-38092021000100004#gt2\">Tabla 2<\/a>\u00a0se describen los aspectos principales de los estudios de caso \u00fanico realizados, recogiendo las caracter\u00edsticas del caso, la sustancia usada, as\u00ed como su administraci\u00f3n y los resultados obtenidos por el paciente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"table-wrap\"><a name=\"gt2\"><\/a><\/p>\n<p class=\"label_caption\"><span class=\"label\">Tabla 2. \u00a0<\/span><span class=\"caption\">Estudios de caso u\u0301nico con LSD y psilocibina \u00a0<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/scielo.isciii.es\/img\/revistas\/ep\/v14n1\/\/1989-3809-ep-14-01-00030-gt3.png\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" class=\"graphic\" src=\"https:\/\/scielo.isciii.es\/img\/revistas\/ep\/v14n1\/\/1989-3809-ep-14-01-00030-gt3.png\" \/><\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Uno de los primeros estudios al respecto (Ling &amp; Buckman, 1960), cuando el LSD era usado en psicoterapia, relataba el caso de una mujer de 51 a\u00f1os que padec\u00eda migra\u00f1a severa desde los 9. Tras la toma de LSD durante seis sesiones se observ\u00f3 un cese de los ataques que dur\u00f3, al menos, hasta la publicaci\u00f3n del estudio. A\u00f1os m\u00e1s tarde, Snow (2003) describe su propia experiencia al sufrir migra\u00f1a de tipo hemipar\u00e9sica desde los 15 a\u00f1os, para la cual no existe cura. Comenz\u00f3 a usar LSD con la esperanza de aliviar su dolor, con buen resultado, de modo que a lo largo de los a\u00f1os sigui\u00f3 consumi\u00e9ndolo cada medio a\u00f1o a modo preventivo.<\/p>\n<p>Sewell et al. (2006) mantuvieron contacto con un paciente de cefalea en racimos epis\u00f3dica antes de desarrollar su estudio. Se trataba de un hombre de 34 a\u00f1os que sufr\u00eda esta cefalea desde los 16, pero a los 22 a\u00f1os encontr\u00f3 mejor\u00eda al usar LSD recreativamente; bas\u00e1ndose en su experiencia decidi\u00f3 tratarse con esta sustancia y, posteriormente, con psilocibina. Con las administraciones de psilocibina cada tres meses consigui\u00f3 una remisi\u00f3n duradera. Por otra parte, Sempere (2006) describi\u00f3 el caso de un var\u00f3n de 47 a\u00f1os con cefalea en racimos epis\u00f3dica, la cual pas\u00f3 al subtipo cr\u00f3nico. No apreci\u00f3 eficacia con el tratamiento estandarizado, hasta que en un foro descubri\u00f3 la psilocibina, que prob\u00f3 en uno de sus ataques, remitiendo totalmente en 20 minutos. Tras ingerir tres dosis a lo largo de dos semanas cesaron los ataques, permaneciendo asintom\u00e1tico en los seis \u00faltimos meses. De manera preventiva opt\u00f3 por una infusi\u00f3n una vez al mes.<\/p>\n<p>Un caso reciente (Johnson &amp; Black, 2020) describe a una mujer de 48 a\u00f1os que sufr\u00eda cefalea en racimos cr\u00f3nica (adem\u00e1s de trastorno depresivo mayor, osteoartritis y dolor de espalda). El tratamiento usado para la cefalea ten\u00eda una eficacia limitada y, desesperada, durante un fuerte ataque tom\u00f3 Argyreia nervosa, una planta que contiene LSA (an\u00e1logo qu\u00edmico del LSD). El resultado fue positivo durante dos semanas, tanto para la cefalea como para los s\u00edntomas depresivos y el dolor de espalda.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"section\"><a name=\"idp2388512\"><\/a><\/p>\n<p class=\"sub-subsec\"><em>Ketamina<\/em><\/p>\n<p>Una serie de estudios han analizado el potencial terap\u00e9utico de la ketamina administrada por diferentes v\u00edas para el tratamiento de diferentes tipos de cefaleas. En la\u00a0<a href=\"https:\/\/scielo.isciii.es\/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1989-38092021000100004#gt3\">Tabla 3<\/a>\u00a0se recogen sus principales caracter\u00edsticas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div class=\"table-wrap\"><a name=\"gt3\"><\/a><\/p>\n<p class=\"label_caption\"><span class=\"label\">Tabla 3. \u00a0<\/span><span class=\"caption\">Caracteri\u0301sticas de los estudios con ketamina \u00a0<\/span><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/scielo.isciii.es\/img\/revistas\/ep\/v14n1\/\/1989-3809-ep-14-01-00030-gt4.png\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img decoding=\"async\" class=\"graphic\" src=\"https:\/\/scielo.isciii.es\/img\/revistas\/ep\/v14n1\/\/1989-3809-ep-14-01-00030-gt4.png\" \/><\/a><\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una de las primeras investigaciones al respecto (Nicolodi &amp; Sicuteri, 1995) trat\u00f3 de comparar la intensidad del dolor antes y despu\u00e9s de administrar ketamina por v\u00eda subcut\u00e1nea en un grupo de 17 pacientes con migra\u00f1a, comprobando as\u00ed su posible efecto en una intervenci\u00f3n aguda. Por otra parte, en otros 17 pacientes con migra\u00f1a y refractarios al tratamiento preventivo estandarizado, se administr\u00f3 ketamina a fin de examinar un posible efecto profil\u00e1ctico. El estudio fue aleatorizado y a doble ciego en ambos grupos de pacientes. La eficacia de la ketamina result\u00f3 superior a la del placebo, tanto para tratar los ataques agudos como para prevenirlos.<\/p>\n<p>Krusz et al. (2008a) examinaron el papel de la ketamina, administrada por v\u00eda intramuscular, para el abordaje del dolor agudo y las migra\u00f1as refractarias. La intensidad del dolor inicial se redujo de manera significativa tras el tratamiento en los 9 pacientes evaluados, que recibieron varias dosis de ketamina y valoraron su dolor en la EAV. Asimismo, Krusz et al. (2008b) estudiaron la eficacia de la ketamina administrada por v\u00eda intravenosa para la migra\u00f1a y otras cefaleas. Para ello, 30 pacientes fueron tratados con un total de 48 infusiones tras las que se obtuvo una reducci\u00f3n significativa del dolor, medido con la EAV.<\/p>\n<p>La utilidad de la ketamina intravenosa tambi\u00e9n fue explorada en un ensayo abierto en 247 pacientes con diferentes tipos de cefalea: migra\u00f1a refractaria con y sin aura, cefalea cr\u00f3nica, cefalea en racimos, hemicr\u00e1nea parox\u00edstica y otros subtipos de migra\u00f1a (Krusz et al., 2010). La intensidad del dolor se midi\u00f3 con la EAV antes y despu\u00e9s del tratamiento, observ\u00e1ndose una disminuci\u00f3n estad\u00edsticamente significativa, a pesar de que en 6 pacientes no result\u00f3 eficaz (o respondieron en menor medida).<\/p>\n<p>Con posterioridad, Afridi et al. (2013) profundizaron en el estudio acerca de la acci\u00f3n de la ketamina intranasal sobre el aura de la migra\u00f1a, usando un dise\u00f1o doble ciego, y empleando midazolam como placebo activo. De los 30 pacientes que participaron, 18 recibieron ketamina, apreci\u00e1ndose en ellos una reducci\u00f3n de la gravedad del aura, aunque no redujo su duraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Pomeroy et al. (2016) se centraron, principalmente, en el posible potencial terap\u00e9utico de la ketamina por v\u00eda intravenosa para aliviar la migra\u00f1a cr\u00f3nica y la cefalea diaria persistente &#8220;de novo&#8221;. Se les aplic\u00f3 por v\u00eda intravenosa a 77 pacientes que fueron resistentes a todos los tratamientos previamente utilizados. La mayor\u00eda de los pacientes bajaron su puntuaci\u00f3n en la escala de dolor; adem\u00e1s fueron clasificados como respondedores agudos, puesto que redujeron al menos dos puntos en dicha escala a la hora del alta. Sin embargo, los efectos no se mantuvieron en el tiempo de manera significativa.<\/p>\n<p>La ketamina por v\u00eda intravenosa ha sido evaluada para la migra\u00f1a refractaria en un estudio realizado en el \u00e1mbito hospitalario (Lauritsen et al., 2016). La ketamina fue aplicada en seis pacientes ingresados y con la escala anal\u00f3gica visual (EVA) se registr\u00f3 el dolor de los pacientes en el momento del ingreso, antes de la infusi\u00f3n de ketamina y despu\u00e9s. Cabe destacar que todos los pacientes llevaban un largo recorrido con la migra\u00f1a (entre 12 y 46 a\u00f1os), adem\u00e1s hab\u00edan probado numerosos tratamientos para los ataques agudos (entre 14 y 26 medicamentos) y de modo preventivo (m\u00e1s de 7), todos ellos fallidos. Tras la administraci\u00f3n de ketamina los 6 pacientes obtuvieron una puntuaci\u00f3n inferior a 3 sobre 10 (al inicio todos puntuaban de 9 a 10) al menos durante 8 horas. Se hizo el seguimiento de dos de los pacientes, y ninguno de ellos inform\u00f3 beneficios sostenidos tras este tratamiento.<\/p>\n<p>En otra investigaci\u00f3n reciente (Etchison et al., 2018) se evalu\u00f3 la eficacia de la ketamina en dosis bajas y por v\u00eda intravenosa como paliativo de la migra\u00f1a aguda en el servicio de urgencias, en un estudio doble ciego controlado con placebo en 34 pacientes. En la escala de calificaci\u00f3n num\u00e9rica (NRS-11) midieron la reducci\u00f3n del dolor a los 30 minutos tras la aplicaci\u00f3n, donde no se produjeron disminuciones significativas en las puntuaciones.<\/p>\n<p>Asimismo, se analiz\u00f3 la ketamina para el tratamiento de cefaleas benignas en un departamento de emergencias (Zitek et al., 2018). Para ello, se dise\u00f1\u00f3 un estudio doble ciego donde se compar\u00f3 la eficacia de la ketamina por v\u00eda intravenosa con el tratamiento est\u00e1ndar (proclorperazina) en un total de 54 pacientes. La severidad de las cefaleas, medida con la EAV, disminuy\u00f3 en mayor medida con el tratamiento est\u00e1ndar en comparaci\u00f3n con la ketamina cuando fue medida a los 60 minutos, a los 45 minutos y en el seguimiento de 24 a 48 horas. De esta manera, el tratamiento est\u00e1ndar result\u00f3 superior a la ketamina en el abordaje de las cefaleas benignas.<\/p>\n<p>Schwenk et al. (2018) realizaron un estudio retrospectivo a lo largo de tres a\u00f1os tras la administraci\u00f3n durante cinco d\u00edas de ketamina intravenosa con el fin de determinar la tasa de respuesta y las caracter\u00edsticas de los pacientes que responden al tratamiento. Del total de pacientes (59 con migra\u00f1a refractaria y 2 con cefalea en racimos) el 77% respondieron inmediatamente ya que bajaron al menos 2 puntos de 10 en la NRS, mientras que el 40% mantuvo una respuesta sostenida en la primera visita (tras 38 d\u00edas aproximadamente) y el 39% en la segunda (tras 101 d\u00edas aproximadamente).<\/p>\n<p>Por su parte, Benish et al. (2019) compararon la ketamina con metoclopramida intravenosa y difenhidramina (siendo este el grupo control) en 53 adultos con cefalea primaria. Para ello se evalu\u00f3 el dolor en la EAV al inicio del estudio y 30 minutos tras la administraci\u00f3n; sin embargo, la ketamina por v\u00eda intranasal no produjo una disminuci\u00f3n significativa del dolor.<\/p>\n<p>Por otro lado, algunos estudios han analizado el efecto analg\u00e9sico de la ketamina tras intervenciones quir\u00fargicas como la ces\u00e1rea. Concretamente, Zangouei et al. (2019) se centran en la cefalea como efecto secundario de la anestesia espinal, examinando la posible acci\u00f3n profil\u00e1ctica de la ketamina intravenosa. En un estudio controlado con placebo en 64 mujeres embarazadas, observaron que la ketamina disminu\u00eda significativamente la cefalea de manera inmediata y a las 4 horas postoperatorio; en cambio, la disminuci\u00f3n no fue estad\u00edsticamente significativa tras las 12 y 24 horas despu\u00e9s de la cirug\u00eda.<\/p>\n<p>En cuanto a la relaci\u00f3n entre ketamina y cefalea en racimos podemos se\u00f1alar una investigaci\u00f3n reciente, realizada por Moisset et al. (2020), en la cual evaluaron su eficacia en un grupo de 17 pacientes con cefalea en racimos cr\u00f3nica, todos ellos resistentes al menos a tres tratamientos preventivos y con una media de dos ataques diarios. La ketamina fue administrada por v\u00eda intravenosa combinada con magnesio y se valor\u00f3 la disminuci\u00f3n de los ataques entre los d\u00edas 7 y 8 despu\u00e9s de la administraci\u00f3n \u00fanica de ketamina, siendo significativa en el 65,2% del total de pacientes. El 78,4% de los pacientes respondedores al tratamiento experimentaron los efectos analg\u00e9sicos entre los d\u00edas 1 y 6 y duraron de 2 a 68 semanas. Siete de los pacientes obtuvieron una resoluci\u00f3n completa de las cefaleas, seis experimentaron reducciones significativas, dos experimentaron una reducci\u00f3n no significativa y los dos \u00faltimos pacientes no mejoraron.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, podemos mencionar un trabajo reciente que examina el tratamiento de la migra\u00f1a pedi\u00e1trica con ketamina (Turner et al., 2020). Se describe una serie de pacientes que acudieron al departamento de urgencias de un centro m\u00e9dico pedi\u00e1trico con ataques de migra\u00f1a, recibiendo ketamina intranasal cada 15 minutos hasta llegar a 5 dosis y registr\u00e1ndose las puntuaciones de dolor en una escala al inicio y tras la aplicaci\u00f3n de la dosis. El 73,5% de los pacientes respondieron al tratamiento, y de ellos el 36% obtuvieron alivio significativo en la primera dosis.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"section\"><a name=\"idp2352160\"><\/a><\/p>\n<p class=\"sec\">DISCUSI\u00d3N<\/p>\n<p>En el presente trabajo se ha realizado una revisi\u00f3n narrativa sobre el potencial terap\u00e9utico de alucin\u00f3genos como el LSD, la psilocibina y la ketamina en el tratamiento de diferentes tipos de cefaleas.<\/p>\n<p>El LSD es calificado por los pacientes con migra\u00f1a y cefalea en racimos como eficaz en diferentes trabajos, tanto en los estudios cualitativos a trav\u00e9s de las entrevistas a una muestra afectada, como en estudios de caso \u00fanico, sin olvidar la primera investigaci\u00f3n al respecto (Sicuteri, 1963), donde se empez\u00f3 a sospechar de cierta eficacia de la sustancia en pacientes con cefalea. Generalmente, esta sustancia suele administrarse con la finalidad de obtener una remisi\u00f3n en los periodos de migra\u00f1a y de cefalea en racimos, obteniendo resultados satisfactorios, y en ocasiones solo ha sido necesaria una \u00fanica dosis para inducir un periodo de remisi\u00f3n (Sewell et al., 2006; Schindler et al., 2015; Andersson et al., 2017; Ling &amp; Buckman, 1960; Snow, 2003). Tambi\u00e9n se ha administrado con la finalidad de detener los ataques agudos, aunque en este sentido existe una menor evidencia (Snow, 2003; Sewell et al., 2006; Andersson et al., 2017). Cabe destacar que las dosis usadas a nivel profil\u00e1ctico (en torno a los 100 \u00b5g) son m\u00e1s elevadas que las que se suelen usar a modo abortivo (50 \u00b5g aproximadamente o dosis subalucin\u00f3genas).<\/p>\n<p>Algunos autores han incluido en sus estudios a derivados del LSD. Es el caso del 2-Bromo-LSD, que ha demostrado su eficacia en varios trabajos aun siendo un an\u00e1logo no alucin\u00f3geno (Sicuteri, 1963; Karst et al., 2010; Schindler et al., 2015). En todas las investigaciones el 2-Bromo-LSD se ha usado con fines preventivos y en aquellos que permitieron comparar su eficacia con el LSD, se obtuvieron resultados contradictorios, con una menor utilidad que el LSD (Sicuteri, 1963), o resultando igual de efectivos (Schindler et al., 2015). Un estudio reciente contempl\u00f3 otro derivado, el LSA, mostrando cierta eficacia en la profilaxis de un caso \u00fanico (Johnson &amp; Black, 2020), aunque fue catalogada como menos eficaz que el LSD y la psilocibina en un estudio anterior (Schindler et al., 2015).<\/p>\n<p>Con respecto a la psilocibina, los pacientes con migra\u00f1a y con cefalea en racimos la han considerado eficaz a trav\u00e9s de encuestas (Sewell et al., 2006; Schindler et al., 2015; Andersson et al., 2017) y en los estudios de caso \u00fanico (Sewell et al., 2006; Sempere, 2016), as\u00ed como tambi\u00e9n demostr\u00f3 eficacia en una reciente investigaci\u00f3n controlada con placebo (Schindler et al., 2020). Habitualmente, se ha administrado eficazmente tanto para abortar el ataque como para prevenirlo. Estos alentadores resultados contrastan con algunas investigaciones en las que el dolor de cabeza apareci\u00f3 como efecto secundario en voluntarios sanos tras la administraci\u00f3n de psilocibina (Griffiths et al., 2006; Griffiths et al., 2008; Johnson et al. 2012), aunque la cefalea se calific\u00f3 como leve o moderada y de car\u00e1cter transitorio, al igual que ocurri\u00f3 en un estudio con pacientes con migra\u00f1a (Schindler et al., 2020).<\/p>\n<p>En cuanto a la ketamina, uno de los primeros estudios mostr\u00f3 una eficacia superior al placebo en la detenci\u00f3n de los ataques y prevenci\u00f3n de los mismos siendo, que tengamos conocimiento, el \u00fanico trabajo realizado a trav\u00e9s de la v\u00eda subcut\u00e1nea (Nicolodi &amp; Sicuteri, 1995). Algunos autores examinaron la acci\u00f3n de la ketamina por v\u00eda intranasal, aunque contemplaron diferentes aspectos como el aura de la migra\u00f1a, la cefalea primaria y la migra\u00f1a en j\u00f3venes, lo cual dificulta la comparaci\u00f3n de los resultados obtenidos. Aun as\u00ed, cabe mencionar que produjo una reducci\u00f3n en la intensidad del aura, aunque no en su duraci\u00f3n (Afridi et al., 2013), y no se mostr\u00f3 superior al tratamiento est\u00e1ndar en la cefalea primaria (Benish et al., 2019); mientras que en la migra\u00f1a de la poblaci\u00f3n pedi\u00e1trica careci\u00f3 de eficacia en la mayor\u00eda de los pacientes de la muestra del estudio (Turner et al., 2020). En esta revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica, solo una investigaci\u00f3n incluy\u00f3 la v\u00eda intramuscular en la administraci\u00f3n de la ketamina (Krusz et al., 2008a), resultando ser eficaz para la disminuci\u00f3n del dolor agudo y la migra\u00f1a refractaria. Cabe resaltar que la mayor\u00eda de los estudios se han centrado en la actuaci\u00f3n de la ketamina por v\u00eda intravenosa en diferentes tipos de cefaleas. De todas estas investigaciones, solo una se centra en la cefalea benigna, resultando inferior al tratamiento est\u00e1ndar en cuanto a eficacia (Zitek et al., 2018). Gran parte de los estudios restantes se han centrado principalmente en el posible efecto terap\u00e9utico de la ketamina intravenosa en la migra\u00f1a, aunque de manera complementaria y, en algunos estudios puntuales tambi\u00e9n se ha examinado su acci\u00f3n en otras cefaleas como la hemicr\u00e1nea parox\u00edstica, la cefalea en racimos y la cefalea diaria persistente &#8220;de novo&#8221;, entre otras. Por lo general, los resultados manifiestan la eficacia de la ketamina intravenosa en la reducci\u00f3n del dolor agudo, no siendo tan buena la respuesta a nivel preventivo (Lauritsen et al., 2016; Krusz et al., 2008b; Krusz et al., 2010; Pomeroy et al., 2017; Schwenk et al., 2018). Es importante hacer referencia al n\u00famero de dosis administradas, ya que en todos estos estudios se administraron varias dosis a la mayor\u00eda de los pacientes, y solo una investigaci\u00f3n analiz\u00f3 la administraci\u00f3n de la ketamina en una \u00fanica dosis, la cual no consigui\u00f3 reducir el dolor migra\u00f1oso, en comparaci\u00f3n con el placebo (Etchison et al., 2018). Una investigaci\u00f3n reciente se centr\u00f3 espec\u00edficamente en la cefalea en racimos cr\u00f3nica, constatando la eficacia de la ketamina con una \u00fanica dosis en poco m\u00e1s de la mitad de los pacientes (Moisset et al., 2020). Por \u00faltimo, podemos mencionar un estudio en pacientes con cefalea producida por la anestesia espinal en embarazadas, donde la ketamina se muestra eficaz inmediatamente y a las pocas horas tras la cirug\u00eda, sin embargo, su eficacia desaparece conforme pasa el tiempo (Zangouei et al. 2019).<\/p>\n<p>En el presente trabajo de revisi\u00f3n solo se han incluido los alucin\u00f3genos descritos dada la carencia de trabajos en este \u00e1mbito con otras sustancias psicod\u00e9licas. No obstante, se ha observado la cefalea como efecto secundario tras el consumo de ibogaina (Mash et al., 2018) y de escopolamina (Peatfield &amp; Villal\u00f3n, 2013). Tambi\u00e9n existen datos anecd\u00f3ticos sobre la salvia divinorum, usada por los mazatecos para aliviar el dolor de cabeza (Prisinzano, 2009); y sobre la mescalina o cactus del peyote, con la cual se experiment\u00f3 en 1894, antes de la s\u00edntesis del LSD, y posteriormente algunos consumidores sanos informaron sobre cefalea tras su administraci\u00f3n (McGeeney, 2013). El agonista serotonin\u00e9rgico DMT se ha contemplado en algunos estudios, con una eficacia comparable (Andersson et al., 2017) o un tanto inferior (Schindler et al., 2015) a la obtenida por el LSD y la psilocibina, seg\u00fan algunos pacientes.<\/p>\n<p>Por otra parte, el mecanismo de acci\u00f3n responsable de la eficacia de las sustancias mencionadas no est\u00e1 claro. En cuanto a las indolaminas consideradas (psilocibina y LSD), se ha planteado que su acci\u00f3n agonista a los receptores 5-HT2A podr\u00eda estar mediando los efectos cl\u00ednicos sobre la migra\u00f1a (Sewell, 2020), en consonancia con los resultados obtenidos en estudios con modelos animales, donde se ha constatado que la activaci\u00f3n de dichos receptores provoca efectos antiinflamatorios (Flanagan &amp; Nichols, 2018). Las alteraciones en el sue\u00f1o se encuentran bajo investigaci\u00f3n, pero puede formar parte de la fisiopatolog\u00eda de las cefaleas, donde los receptores 5-HT2A tambi\u00e9n muestran su implicaci\u00f3n, por lo que podr\u00eda estar relacionado con el potencial terap\u00e9utico de estas sustancias (Schindler et al., 2018). No obstante, debemos tener en cuenta que el 2-Bromo-LSD (an\u00e1logo no alucin\u00f3geno del LSD) ha mostrado cierta eficacia en algunos estudios, lo que sugiere que el mecanismo de acci\u00f3n implicado en las alucinaciones no est\u00e1 asociado (o solo parcialmente) con el potencial terap\u00e9utico para las cefaleas (Karst et al., 2010). Algunos estudios documentaron cefalea leve o moderada como efecto secundario de la psilocibina, lo que puede deberse a diferentes mecanismos, como por ejemplo la liberaci\u00f3n retardada de \u00f3xido n\u00edtrico (NO), el agonismo de los receptores 5-HT2B o la vasodilataci\u00f3n men\u00edngea de rebote, entre otras hip\u00f3tesis (Johnson et al., 2012). Igualmente, mediante t\u00e9cnicas de neuroimagen se ha observado una disminuci\u00f3n del flujo sangu\u00edneo en el hipot\u00e1lamo tras la administraci\u00f3n de psilocibina y, a su vez, se apreci\u00f3 un aumento del mismo durante los episodios agudos de cefalea en pacientes con cefalea en racimos (Carhart-Harris et al., 2012).<\/p>\n<p>Asimismo, es incierto el mecanismo de acci\u00f3n de la ketamina que subyace a sus efectos en las cefaleas, aunque se cree que el dolor es modulado mediante el antagonismo de los receptores NMDA (Guirimand et al, 2000). La fisiopatolog\u00eda de la migra\u00f1a es compleja, pero uno de sus componentes postulados es el fen\u00f3meno &#8220;wind-up&#8221; (o suma temporal del dolor), que se refiere a un aumento de la excitabilidad de las neuronas nociceptivas, de manera que se incrementa la percepci\u00f3n de dolor. En modelos animales se demostr\u00f3 que este fen\u00f3meno permite a las neuronas del trig\u00e9mino una mayor capacidad para procesar los est\u00edmulos dolorosos (Coste et al., 2008), donde los receptores NMDA parecen estar implicados (Muir, 2010), de modo que la respuesta a los est\u00edmulos dolorosos se ve disminuida por la ketamina (Price et al., 2002). Por otra parte, se postula que esta sustancia puede reducir el dolor al inhibir la neurotoxicidad provocada por el glutamato, lo que a su vez inhibir\u00eda la depresi\u00f3n propagada cortical (Sarchielli et al., 2007), una onda de actividad que se propaga paulatinamente y que parece ser uno de los componentes fisiopatol\u00f3gicos de la migra\u00f1a (Charles y Baca, 2013), que activa a los canales de NMDA con la consiguiente liberaci\u00f3n glutamat\u00e9rgica (Hoffman y Charles, 2018). Es importante destacar que nos hemos centrado en la actuaci\u00f3n de la ketamina a altas dosis (Tyler et al., 2007) debido a la escasa investigaci\u00f3n con dosis bajas en el tratamiento de la cefalea (Etchison et al., 2018).<\/p>\n<p>A pesar de que los resultados obtenidos en diversos estudios se\u00f1alan cierta eficacia de las sustancias analizadas, debemos tener en cuenta las limitaciones que presentan. Atendiendo a las limitaciones metodol\u00f3gicas en el caso del LSD y de la psilocibina, es importante subrayar la insuficiencia de estudios aleatorizados y a doble ciego, especialmente en el LSD y sus derivados. Este hecho dificulta que las conclusiones sean firmes. Tambi\u00e9n es importante considerar que los estudios suelen contar con una muestra peque\u00f1a que puede ser no representativa de la poblaci\u00f3n, de modo que los resultados son dif\u00edcilmente extrapolables. Por otra parte, la informaci\u00f3n recogida de forma retrospectiva a trav\u00e9s de las entrevistas puede haber aumentado el riesgo de sesgos, y adem\u00e1s en estas entrevistas o en los foros puede haber cierto sesgo en la selecci\u00f3n de los pacientes, ya que solo participaron aquellos que contaban con acceso a internet y a ciertos sitios web. Otra limitaci\u00f3n es el desconocimiento de las dosis usadas y de la pureza de las sustancias consumidas por algunos pacientes. Por \u00faltimo, cabe mencionar la limitaci\u00f3n de la validez diagn\u00f3stica, puesto que algunos diagn\u00f3sticos de cefalea en racimos son controvertidos y realmente podr\u00edan sufrir otro trastorno similar como es el caso de la hemicr\u00e1nea parox\u00edstica; de igual modo algunos pacientes padec\u00edan varios tipos de cefaleas.<\/p>\n<p>Respecto a la ketamina, tambi\u00e9n nos encontramos con ensayos abiertos y con alg\u00fan estudio retrospectivo, no obstante, existe un mayor n\u00famero de trabajos en los que se usa un dise\u00f1o doble ciego. Encontramos ciertas limitaciones que impiden generalizar los resultados dada la variabilidad en los estudios puesto que, adem\u00e1s de diferir en el dise\u00f1o, para medir la reducci\u00f3n del dolor se ha hecho uso de diferentes instrumentos (escala NRS-11, EAV de 10 o de 100mm, simplemente la valoraci\u00f3n de 0 a 10 o la cuantificaci\u00f3n de ataques diarios) que permit\u00edan la valoraci\u00f3n subjetiva de los pacientes, lo que puede suponer un sesgo en s\u00ed mismo. Adem\u00e1s, la ketamina se ha administrado por diferentes v\u00edas, en diferentes dosis y para diversos problemas de cefalea, sin olvidar un posible sesgo en la validez del diagn\u00f3stico de los pacientes. Asimismo, en los trabajos que contaron con un grupo placebo exist\u00eda la posibilidad de desenmascaramiento debido a los efectos caracter\u00edsticos que produce la ketamina; solo un estudio utiliz\u00f3 un placebo activo que permit\u00eda no descubrir la sustancia administrada en caso de que los pacientes no hubiesen consumido esta droga con anterioridad, dadas ciertas caracter\u00edsticas particulares asociadas a esta sustancia como, por ejemplo, el nistagmo.<\/p>\n<p>Este es el primer trabajo de revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica que abarca el posible potencial terap\u00e9utico de las sustancias con propiedades psicod\u00e9licas en el tratamiento de diversas cefaleas, aunando informaci\u00f3n acerca de los estudios realizados hasta la fecha. Esta revisi\u00f3n puede ser de inter\u00e9s para los investigadores y cl\u00ednicos, de cara a futuros trabajos en este \u00e1mbito. Para poder confirmar la eficacia de los alucin\u00f3genos mencionados en el tratamiento de las diferentes cefaleas, se necesitan futuros trabajos que permitan solventar las limitaciones anteriores. El inter\u00e9s general gira en torno a la necesidad de estudios controlados, especialmente utilizando placebos activos que dificulten el desenmascaramiento. Asimismo, ser\u00eda importante caracterizar m\u00e1s cuidadosamente la actuaci\u00f3n de dichos psicod\u00e9licos en los ataques agudos y en el periodo de remisi\u00f3n, sin interferencia de otros f\u00e1rmacos y utilizando escalas de dolor detalladas, adem\u00e1s de definir el tipo de pacientes que puede verse beneficiado. Lejos de apoyar el consumo de sustancias ilegales, se trata de determinar la verdadera eficacia en las diferentes cefaleas, siendo el foco de atenci\u00f3n una poblaci\u00f3n que, en ocasiones, es resistente al tratamiento est\u00e1ndar y puede verse motivada por la desesperaci\u00f3n hacia conductas de riesgo o incluso hacia el suicidio.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n, ante el resurgimiento del inter\u00e9s por los alucin\u00f3genos un creciente n\u00famero de estudios sugiere su potencial terap\u00e9utico para diversos trastornos. En este trabajo nos hemos centrado en el posible uso de las sustancias psicod\u00e9licas para las cefaleas. Principalmente, la evidencia disponible hasta la fecha confirma que el LSD es especialmente eficaz para la profilaxis de las cefaleas, siendo minoritario su uso como abortivo; se constata adem\u00e1s la posible utilidad de la ketamina en la detenci\u00f3n de los ataques, administrada por v\u00eda intravenosa en la mayor\u00eda de los estudios, aunque no demuestra tal eficacia para prevenir los ataques; mientras que la psilocibina resulta eficaz tanto a nivel abortivo como profil\u00e1ctico. Secundariamente, estudios puntuales se\u00f1alan la eficacia de derivados del LSD, concretamente 2-Bromo-LSD y LSA, y del agonista serotonin\u00e9rgico DMT. La mayor\u00eda de los resultados se han obtenido de una muestra de pacientes con migra\u00f1a y cefalea en racimos, aunque minoritariamente tambi\u00e9n se han tratado otras cefaleas como, por ejemplo, la cefalea diaria persistente &#8220;de novo&#8221; o la hemicr\u00e1nea parox\u00edstica. Se deben considerar las m\u00faltiples limitaciones metodol\u00f3gicas que presentan muchos de estos estudios, as\u00ed como la escasez de los mismos, por lo cual se requieren futuras investigaciones que permitan solventar las dificultades encontradas para la generalizaci\u00f3n de los resultados.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div id=\"article-back\" class=\"back\">\n<div><a name=\"references\"><\/a><\/p>\n<p class=\"sec\">\n<p class=\"sec\">REFERENCIAS<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p class=\"ref\"><a name=\"ref1\"><\/a>1. Afridi, S. K., Giffin, N. J., Kaube, H., &amp; Goadsby, P. J. (2013). A randomized controlled trial of intranasal ketamine in migraine with prolonged aura.\u00a0<em>Neurology, 80<\/em>(7), 642-647.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1212\/WNL.0b013e3182824e66\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1212\/WNL.0b013e3182824e66<\/a>\u00a0[\u00a0<a>Links<\/a>\u00a0]<\/p>\n<p class=\"ref\"><a name=\"ref2\"><\/a>2. Andersson, M., Persson, M., &amp; Kjellgren, A. 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A comparison of headache treatment in the emergency department: prochlorperazine versus ketamine.\u00a0<em>Annals of emergency medicine, 71<\/em>(3), 369-377.\u00a0<a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.annemergmed.2017.08.063\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1016\/j.annemergmed.2017.08.063<\/a>\u00a0[\u00a0<a>Links<\/a>\u00a0]<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>ART\u00cdCULOS TE\u00d3RICOS O DE REVISI\u00d3N Potencial terape\u0301utico de los alucino\u0301genos en las cefaleas: una revisio\u0301n teo\u0301rica Therapeutic potential of hallucinogens in headaches: a theoretical review Laura\u00a0Collantes1\u00a0\u00a0, J Francisco\u00a0Navarro2\u00a0 1Facultad de Psicolog\u00eda y Logopedia, Universidad de M\u00e1laga 2Facultad de Psicolog\u00eda y&#8230; <a href=\"https:\/\/comprarlsdmexico.com\/index.php\/2023\/08\/17\/potencial-terapeutico-de-los-alucinogenos-en-las-cefaleas-una-revision-teorica\/\" class=\"readmore\">Leer m\u00e1s<span class=\"screen-reader-text\">Potencial terape\u0301utico de los alucino\u0301genos en las cefaleas: una revisio\u0301n teo\u0301rica<\/span><span class=\"fa fa-angle-double-right\" aria-hidden=\"true\"><\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[52,51],"class_list":["post-57","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized","tag-comida-divina-de-mesoamerica","tag-las-drogas","content-layout-excerpt-thumb"],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v25.6 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Potencial terape\u0301utico de los alucino\u0301genos en las cefaleas: una revisio\u0301n teo\u0301rica - Comprar LSD Mexico - Avatares de LSD envios nacionales - Buy LSD Avatars in Mexico! 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